martes, 25 de noviembre de 2014

Evita la sequedad de nariz y boca en invierno

En invierno las bajas temperaturas hacen que el nivel de humedad en el ambiente sea más bien bajo. Este hecho, junto con el incremento en el uso de las calefacciones, provoca un ambiente de sequedad que va a repercutir directamente sobre nuestras mucosas (garganta, nariz, ojos).

Las mucosas de nuestro organismo, como son la nariz, boca y ojos, actúan como barreras de defensa para nuestra salud. En dichas mucosas quedan retenidos todos aquellos gérmenes que entren en contacto con nuestro cuerpo. Dicha función se consigue gracias a que estas mucosas se encuentran en un estado de humectación (humedad) muy alto. Si dicho nivel de humedad se pierde, perdemos también esa capacidad defensiva, dejando a nuestro organismo a merced de posibles infecciones muy frecuentes en esta época del año, como son los resfriados y la gripe.




¿Qué síntomas son característicos de la sequedad de las mucosas? En primer lugar, la sensación de tirantez y falta de hidratación. En el caso de la nariz esa sequedad puede provocar la aparición de pequeñas heridas (escoriaciones) muy molestas (suelen ser bastante dolorosas) que pueden desencadenar pequeñas hemorragias nasales.
En la boca lo más característico de dicha sequedad es la dificultad a la hora de tragar, acompañado de dolor al tragar incluso nuestra propia saliva.
En el caso de los ojos, para contrarrestar dicha sequedad, se incrementa la producción de lágrimas, lo que hace que aparezca el típico lagrimeo característico en esta época del año.

¿Se puede prevenir esta sequedad de las mucosas? Sí, se puede. Para ello es conveniente llevar a cabo una serie de medidas higiénico-sanitarias muy sencillas. Es conveniente permanecer en ambientes con un grado de humedad relativo alto. Para ello podemos utilizar humidificadores que generen esa humedad. No debemos abusar del uso de las calefacciones. Una temperatura ambiente de 22° es más que suficiente para estar cómodos. Se deben ventilar las casas de forma adecuada a primera hora de la mañana, con el fin de renovar el aire contenido.

Hay tratamientos específicos que van a contrarrestar esta sequedad. En el caso de que tengamos la boca seca, en la farmacia podemos encontrar sprays humectantes que van a incrementar el grado de humectación de nuestra garganta y favorecer la formación de saliva. Sprays como Vea Oris Oral, un producto a base de Vitamina E con acción antioxidante y protectora. Este producto ha sido testado para el níquel y para el gluten, no contiene alcohol, ni aromas, ni aceites esenciales, ni colorantes, ni conservantes. Gracias a estas características está especialmente indicado para aliviar la sequedad de garganta y nariz. Puede utilizarse tantas veces al día como se quiera.



En el caso de que aparezcan pequeñas lesiones en la mucosa de la nariz, en la farmacia podemos encontrar cremas que, además de hidratar la zona, protegen la superficie de la mucosa. Entre estas cremas nos encontramos Rinocusi Vitamínico, una pomada a base de Vitamina A (Retinol), sustancia que aplicada localmente a nivel de la mucosa nasal presenta un efecto protector de la mucosa nasal irritada. Se debe aplicar una pequeña cantidad dos o tres veces al día.


El lagrimeo de los ojos, tan característico en esta época del año, se puede prevenir manteniendo dichos ojos bien hidratados. Para ello, en la farmacia se pueden encontrar lágrimas artificiales que van a aportar dicha hidratación. La función de dichas lágrimas artificiales es actuar como lubricante ocular y restaurador de la película lacrimal. Salvo contraindicaciones al respecto, se pueden utilizar varias veces al día. Entre las más utilizadas están Hyabak, Systane y Aquoral.

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